Bárbara Meneses
Conocer la Cordillera para Aprender a Cuidarla
Turismo
Patrimonio
Flora
por Bárbara Meneses
Bárbara Meneses es guía de turismo de naturaleza, diseñadora y paisajista, nacida y criada en San Clemente. Con más de 15 años recorriendo la cordillera maulina, se ha especializado en flora nativa y en transmitir, desde la experiencia y la emoción, el valor y la necesidad de proteger este territorio.
13 de enero, 2025
Bárbara Meneses conoce cada valle y cada rincón de la cordillera maulina. Para ella, este territorio ha sido escuela, hogar y vocación. Desde la flora nativa y los paisajes volcánicos hasta la memoria cultural que habita en los cerros, su trabajo como guía busca generar experiencias que conecten a las personas con el entorno, promoviendo un turismo responsable basado en el conocimiento, la emoción y el cuidado del patrimonio.
A continuación, les dejamos una entrevista con Bárbara, quien nos cuenta un poco sobre su historia, sus intereses y su vínculo con los Andes del Maule.
Bárbara en el valle del Melado, con una cría de chivo en sus brazos. David Cossio.
Una Vida Ligada a la Cordillera Maulina: Comienzos y Formación
¿Cómo comenzó tu relación con los Andes del Maule?
Mi relación con los Andes del Maule comienza temprana edad. Desde que nací vivo en San Clemente, por lo tanto me crie en el campo rodeada de animales y naturaleza, además hacíamos paseos familiares a distintos lugares, como El Médano, Vilches, Parque Inglés, u otros. Luego, me metí a scout y realizábamos los campamentos de verano e invierno en la cordillera. Desde mi juventud hasta ahora, practiqué diversos deportes ligados a la naturaleza, como trekking, mountain bike, kayak, montañismo, así que siempre me ha gustado la vida al aire libre, recorrer lugares hermosos y disfrutar del patrimonio que tenemos.
¿Qué te hizo convertirte en guía de turismo?
Fue una oportunidad que se dio naturalmente. Yo venía terminando un diplomado en flora nativa ornamental en la Universidad de Talca, ya que soy diseñadora y paisajista de profesión. En ese diplomado aprendí mucho sobre flora nativa y me encantó!!! En ese tiempo, llegó a Talca la fundación Sendero de Chile que, en conjunto con Sernatur, abrió una convocatoria para ser guía de turismo en naturaleza, así que me inscribí y lo realicé. Fueron meses de preparación y aprendizaje, con muchas horas de estudio en aula y salidas a terreno. Pasé los exámenes y desde hace 15 años que me dedico a guiar y mostrar esta hermosa región.
Sabes muchísimo de flora nativa. ¿De dónde viene ese interés?
Desde pequeña mi mamá me enseñó sobre el respeto y el amor por plantas y animales. Con el pasar de los años, fui estudiando más y saliendo a recorrer hasta tomar ese diplomado en paisajismo que me cautivó por completo. Hoy es una de mis mayores motivaciones; encontrar flora especial, endémica y poder darlas a conocer de manera responsable, para así tratar de proteger y preservar, estos tesoros maulinos
Bárbara en una salida guiada en el Alto Maule.
Patrimonio Cordillerano: Especies y Sitios Excepcionales
¿Hay alguna planta, árbol o flor con la que tengas una conexión especial?
Creo que hay varias a las que les tengo un amor especial. A las violas que son muchísimas, muy hermosas y diversas, las cuales se distribuyen en todo nuestro país. La Anemone moorei, que es una flor muy escasa con endemismo del Maule, con solo unas pocas poblaciones registradas. La Bipinnula apinnula, que es una hermosa orquídea endémica de nuestra cordillera maulina y que hace poco pude encontrarlas en el Parque Inglés, siendo la población más al norte encontrada hasta el momento. En cuanto a los árboles, las pitras y los laureles de la cordillera son unos de mis favoritos, además de los ruiles y queules que son nuestros arboles endémicos y con poblaciones muy escasas y que están constantemente amenazados por incendios y forestales que han arrasado con ellos.
Viola turritella. Joao de la Cruz.
Anemone moorei. Felipe Ponce.
Bipinnula apinnula. Felipe Ponce.
Has recorrido zonas con geología increíble. ¿Cuál es el paisaje geológico que más te impresiona?
Una de las zonas más impresionantes de la cordillera maulina es el Complejo Volcánico Planchón-Peteroa, muy activo y con cráteres con fumarolas y lagunas de colores intensos, además de tener glaciares cerca. Es un mix extraño entre minerales, fumarolas con muchísimo calor y hielos calipsos descolgándose por las laderas. Otra zona que me encanta son los volcanes Hornitos, el maar de los Quillayes, las lagunas Caracol y Turbia, cráter las Resolanas y Quizapu, un lugar en el que te sientes pequeña y maravillada por el paisaje impresionante que te rodea. Por último, el sector del Alto Maule, con sus formaciones rocosas tan particulares; la Laguna del Maule y Carilauna, el pueblito de lo Galaz (más conocido como la ciudadela). Es difícil elegir solo un lugar con tanta belleza e importancia geológica que hay en el territorio.
Conos de los Hornitos. David Cossio.
Cráter del volcán Quizapu. Al fondo el volcán Cerro Azul. Geoffrey Morier.
Laguna Carilauna. David Cossio.
Si tuvieras que elegir solo un lugar de los Andes del Maule para volver eternamente, ¿cuál sería?
Ayyy, que difícil! Pero, elegiría el sector de la Laguna del Maule, ya que es un territorio constantemente amenazado por industrias generadoras de energía, minería y turismo masivo. Necesita protección y gente que lo cuide, así que feliz pasaría una eternidad completa ahí ayudando en su preservación, cuidado y puesta en valor.
Has visto muchos vestigios arqueológicos en tus rutas. ¿Cuál ha sido el hallazgo o sitio que más te ha marcado?
He visto muchísimos vestigios ancestrales y siempre es emocionante encontrar algo nuevo o visitar sitios con petroglifos o arte rupestre, eso de pensar que estás parada donde hace 9.000 años atrás transitaban nuestros ancestros me vuela la cabeza. El solo hecho de imaginar la vida ahí en esos tiempos… uffff es algo apasionante. Es difícil elegir, pero lo que más me ha marcado en este ámbito ha sido haber encontrado los petroglifos del Mellico destruidos. Fue algo que me partió el alma, una pena que nunca pensé sentir por unas rocas y sus dibujos. Aún me afecta recordarlo, ya que, a pesar de que han pasado cuatro años, los petroglifos no han vuelto a su lugar y las instituciones pertinentes aún no han dado una respuesta concreta que permita avanzar en su recuperación y protección.
Petroglifos de Mellico, destruidos luego de una intervención con maquinaria. David Cossio.
Pasiones: Splitboard y Habitar la Montaña
El splitboard es una de tus grandes pasiones. ¿Qué te entrega recorrer los Andes del Maule sobre una tabla y con tus propias fuerzas? ¿Hay alguna bajada o ascenso que guardes como un momento inolvidable?
Recorrer la cordillera con mi splitboard me entrega una profunda sensación de libertad y autonomía. No uso motos de nieve y raramente voy a un centro de esquí, ya que lo que busco es poder moverme a partir de la fuerza de mi cuerpo y cultivar la perseverancia y paciencia que me enseña en cada paso la montaña. Hacer travesías e ir explorando los territorios llenos de nieve es soñado y espero cada invierno con muchas ansias. No sé si hay una bajada en especial, porque cuando encuentras powder o nieve polvo en una bajada, es una sensación realmente inexplicable; como fluye la tabla, la liviandad con la que bajas… Realmente flotas. Supongo que debe ser como volar. Por lo mismo, siempre que hay estas condiciones la felicidad y goce son increíbles. Eso si, uno de mis lugares favoritos es el sector de los Hornitos y todo el cajón homónimo, es una maravilla, ya que puedes deslizar hacia el interior del cráter del volcán y eso es algo que no es muy típico. Es un lugar especial e increíble para disfrutar y quedarse a acampar unos días por ahí.
¿Has tenido algún momento de miedo o reflexión profunda allá arriba? ¿Qué te enseña la montaña sobre la vida?
Siempre la montaña nos enseña algo, en cada salida aprendes lecciones de gran valor. Siento que esos territorios te invitan a reflexionar; te muestran lo pequeña que eres, a tomar las cosas con calma y humildad, a analizar todo a tu alrededor. Te vuelves muy observadora. La montaña saca lo mejor y lo peor de ti, dependiendo del momento… Para mí, es una instancia de autoconocimiento, de cultivar la paciencia, la perseverancia, de trabajo en equipo, de superación, aprender a leer el terreno, a observar el entorno y sus señales, a ser cautelosa y respetuosa con el inmenso territorio que tienes en frente, a cultivar la fuerza mental y física. Creo que una vez que partes a la montaña, nunca vuelves siendo la misma persona, algo en tus profundidades cambia.
Randoneando en la Laguna del Maule.
El Oficio de Guiar: Emoción, Aprendizaje y Vínculo con el Territorio
¿Qué es lo que más disfrutas de guiar en la cordillera?
Disfruto cada lugar que recorro. Amo ver el asombro en la cara de los niños cuando vemos un cóndor, una pequeña flor o una gran formación geológica. Disfruto ver a los adultos volver a ser niños, jugando a explorar y disfrutando del recorrido. Me gusta mucho sentir que aporto al cuidado a través de las salidas guiadas, que puedo inculcar el amor por lo que nos rodea y que así la gente se volverá más consciente de la importancia para la preservación de los ecosistemas y el patrimonio. Amo compartir con la gente que habita estos lugares, los territorios y sus habitantes que tienen tantas historias y enseñanzas que compartir!!! Soy inmensamente feliz en la naturaleza, disfruto cada salida y cada momento vivido en ella.
¿Cuál ha sido tu experiencia más emocionante o significativa con un grupo?
He tenido varias experiencias emocionantes con grupos y personas que me ha tocado guiar, pero creo que una de las más significativas fue guiar a una familia que perdió un hijo allá arriba. Los acompañé al lugar e hicieron un hermoso ritual de despedida, muy emocionante, triste y lleno de esperanza a la vez. Fue muy conmovedor para mí y recibí con gran gratitud la confianza y el cariño de hacerme parte de esa despedida tan íntima y especial.
¿Qué es lo que siempre tratas de transmitir a los visitantes?
Trato de transmitir el amor, cuidado y gratitud que debemos tener con la naturaleza, los territorios y su gente. Eso de conocer para proteger es muy cierto y trato de ponerlo en práctica en las salidas y en las publicaciones que hago en redes sociales; aprovechar esas instancias para tocar el corazón de la gente y que a través de la emoción y conocimiento podamos proteger y cuidar más, transitar responsablemente en la naturaleza, aprender de ella y preservarla de la mejor forma para las nuevas generaciones.
¿Qué crees que hace a un “buen guía”?
Ser autentico, respetuoso, demostrar el amor por tu trabajo y entrega, ser educadores al aire libre y así aportar en el cuidado de los lugares y de su gente. Ser amable y siempre dispuesto a ayudar. Brindar seguridad y actualizar los conocimientos de los lugares que visitamos. Incentivar a la gente a vivir la naturaleza, explorar y siempre tender una mano de ayuda y contención en estos lugares remotos.
Campaña de terreno de la Fundación Geoparque Pillanmapu al Cajón del Achibueno guiada por Bárbara y David Gangas. David Cossio.
Visión de Futuro
Mirando hacia adelante, ¿qué sueñas para el futuro de la cordillera maulina y de quienes la habitan, la recorren y la aman como tú?
Sueño con que toda la cordillera maulina sea un gran Parque Nacional protegido por el Estado. Que no tengan cabida los proyectos que destruyen este tesoro que tenemos y que aún no hemos sabido valorar. Sueño con recursos para llevar a cabo diversas investigaciones de todas la ciencias; arqueología, flora, fauna, funga, geología, etc, y así poder recabar toda la valiosa información que este territorio esconde. Que se lograra instalar infraestructura educativa, con refugios en ciertos lugares que permitan recorrer este lugar increíble. Que los colegios tengan aulas a cielo abierto para que los pequeños desarrollen otras aptitudes y que se interesen en la protección y cuidado de la naturaleza y así poder preservar estos ecosistemas para las generaciones que vendrán.
Bárbara bajando del Complejo Volcánico Descabezado Grande.
Una respuesta
Gracias por interesarse en este magnífico territorio, su llegada a el, ha marcado un antes y un después, en cuanto a su valorización y el conocimiento del Patrimonio del lugar, siempre estaré infinitamente agradecida por su entrega, preocupación y amor por estos rincones poco conocidos y valorados, larga vida al Geoparque Pillanmapu, los quiero infinito ❤️✨🌿