BIODIVERSIDAD

BIODIVERSIDAD EN EL GEOPARQUE

La cordillera maulina es un punto de encuentro entre dos grandes mundos biológicos: el bosque esclerófilo del centro de Chile, con especies como el litre, el quillay y el boldo, y los bosques caducifolios de Nothofagus, característicos del sur del país, donde tenemos lengas, robles o coigües. Esta transición, sumada a la marcada variación altitudinal del relieve andino, genera una sucesión de pisos vegetacionales que van desde matorrales mediterráneos y bosques mixtos hasta estepas de altura, vegas cordilleranas y ambientes periglaciales. La combinación única de climas, alturas y ecosistemas convierte a la cordillera maulina en el hogar de numerosas especies endémicas y en uno de los principales hotspots de biodiversidad de Chile.

PISOS VEGETACIONALES

Un piso vegetacional es una franja del paisaje donde predomina un tipo característico de vegetación, determinada principalmente por la altitud, el clima y las condiciones del entorno.

Haz click en los siguientes pisos vegetacionales del Geoparque Pillanmapu para saber más de ellos.

Este piso está compuesto por árboles y arbustos adaptados a la fuerte estacionalidad del clima mediterráneo, con veranos secos y calurosos. Predominan especies xerófitas con espinas, hojas pequeñas o cutículas gruesas —como el algarrobo, el espino y el trevo— que reducen la pérdida de agua. Suele ocupar sectores bajos a medios, en suelos pobres y de alta insolación, donde otras formaciones vegetales no logran establecerse.

Caracterizado por especies de hojas duras y perennes —como quillay, boldo, peumo y litre— este bosque ha evolucionado para soportar largos periodos de sequía estival. Presenta un estrato arbóreo relativamente continuo, una capa arbustiva diversa y numerosos endemismos del centro de Chile. Es una de las formaciones más representativas de la zona mediterránea del país y aparece en laderas cálidas y valles interiores.

Similar al bosque esclerófilo interior, pero adaptado a condiciones más frías, ventosas y con mayor influencia cordillerana. Aquí, especies como el litre y el quillay conviven con arbustos andinos y hierbas resistentes al frío. A medida que aumenta la altitud, se vuelve más ralo y transicional, marcando el paso hacia formaciones vegetales de carácter caducifolio y bosques de Nothofagus.

Presenta árboles que pierden sus hojas en otoño, como roble (Nothofagus obliqua), hualo y raulí, adaptados a inviernos fríos y con nieve ocasional. Su estacionalidad es pronunciada: verde intenso en primavera, follaje rojo y amarillo en otoño y ramas desnudas en invierno. Este piso aparece en altitudes medias, donde la humedad aumenta y el clima mediterráneo comienza a mezclarse con condiciones templado-andinas.

Es la expresión más cálida de los bosques caducifolios, presente en áreas precordilleranas y valles abrigados. Aunque dominado por especies de Nothofagus, convive con elementos del bosque esclerófilo. La estacionalidad es marcada, pero la influencia térmica del valle atenúa la severidad del invierno, permitiendo una mezcla de especies y mayor diversidad estructural.

Ubicado en mayores altitudes y con mayor influencia de climas fríos y húmedos, este piso está dominado por la lenga (Nothofagus pumilio), acompañada de ñirre y coigüe de altura. Se desarrolla en zonas con largas temporadas de nieve y fuertes vientos, representando la transición final hacia ambientes subalpinos. Es una formación clave para la biodiversidad cordillerana y constituye hábitat de especies endémicas y sensibles.

Se compone de arbustos bajos y resistentes, como colliguay, guayacán y hierbas de montaña, capaces de soportar vientos intensos, heladas y suelos pedregosos. Es una vegetación pionera que suele colonizar áreas abiertas o erosionadas, apareciendo entre los 1.000 y 2.000 metros de altitud. Cumple un rol ecológico crucial en la retención de suelo, infiltración de agua y soporte para fauna.

Formado por pastos duros, hierbas perennes y especies adaptadas al frío, este piso aparece en vegas, fondos de quebradas y laderas altas. Sustenta a herbívoros nativos y domesticados, y cumple un rol importante en la disponibilidad de agua, ya que muchas de estas praderas están asociadas a zonas húmedas o cercanas a cursos de agua. Presenta gran dinamismo estacional y es fundamental para la fauna de altura.

Comprende áreas donde la altitud, el clima o el sustrato impiden el establecimiento de plantas: rocas desnudas, lavas recientes, arenas volcánicas, campos de bloques, glaciares de escombro o sectores con nieve prolongada. Estos ambientes extremos funcionan como zonas fuente de sedimentos y son clave para comprender la geomorfología y dinámica de la montaña.

Conoce algunos de los pisos vegetacionales del Geoparque

ECOSISTEMAS

Un ecosistema es una unidad funcional formada por una comunidad de organismos (plantas, animales, hongos y microorganismos) que interactúan entre sí y con el ambiente físico que los rodea, como el clima, el suelo, el agua y el relieve. Cada ecosistema mantiene un equilibrio dinámico donde los seres vivos dependen del entorno, y el entorno, a su vez, es transformado por la actividad biológica. 

Un ecosistema no es lo mismo que un piso vegetacional, aunque a veces se superponen.

Ecosistemas del Geoparque Pillanmapu

FLORA

La flora del Geoparque Pillanmapu es el reflejo directo de esta diversidad de ambientes: desde especies propias de las zonas más secas y cálidas hasta plantas adaptadas al frío extremo de la alta montaña. A lo largo del territorio conviven árboles, arbustos y hierbas que representan tanto la identidad mediterránea de Chile central como la influencia andina y templada del sur. En matorrales, bosques, vegas y estepas altoandinas prosperan especies emblemáticas, algunas ampliamente distribuidas, otras endémicas y restringidas a la cordillera maulina, que convierten a San Clemente en un mosaico vegetal excepcional.

A continuación encontrarás una selección de especies representativas de esta riqueza botánica:

FAUNA

La diversidad de paisajes y ecosistemas del Geoparque Pillanmapu también se refleja en su fauna, que combina especies típicas del clima mediterráneo con animales altamente especializados en la vida cordillerana. Entre los bosques, matorrales, ríos y ambientes altoandinos habitan mamíferos, aves, reptiles y anfibios que encuentran aquí refugio, alimento y condiciones únicas. Destacan especies endémicas y de alto valor de conservación —como el Phymaturus loboi y el Alsodes pehuenche— junto a otras emblemáticas de la cordillera maulina, como el gato colocolo, el aguilucho cordillerano, el zorro culpeo y una gran variedad de aves acuáticas y terrestres.

A continuación, encontrarás algunas de las especies de este territorio excepcional.

Anfibios

¿Tienes fotos de mamíferos...

… y quieres colaborar con el Geoparque? Escríbenos a info@geoparquepillanmapu.com o al chat de instagram.

¡Gracias!