BUENAS PRÁCTICAS

CÓDIGO DE BUENAS PRÁCTICAS

Cuidar el Geoparque es un esfuerzo colectivo. Cada buena práctica, por pequeña que parezca, ayuda a conservar un territorio donde ciencia, naturaleza y cultura conviven y se enriquecen mutuamente.

A continuación se presentan las buenas prácticas recomendadas para cada tipo de patrimonio y para un turismo responsable, con el fin de recorrer y cuidar el Geoparque de manera consciente.

TURISMO RESPONSABLE

El Geoparque Pillanmapu es un espacio compartido entre visitantes, residentes y comunidades, donde cada persona juega un rol fundamental para mantener la armonía, el respeto y la buena convivencia en el territorio.

Intenta siempre visitar el territorio con guías registrados y certificados. De esta manera cuidamos el patrimonio, estamos más seguros fomentamos el desarrollo local.

Mantén una actitud respetuosa con todas las personas, favoreciendo una experiencia agradable para todos.

Disfruta del entorno sin generar ruidos fuertes, permitiendo que la cordillera conserve su tranquilidad natural.

Utiliza los servicios turísticos registrados en SERNATUR y recomendados por el geoparque, parte de la Red de Actores, que trabajan con responsabilidad y conocimiento del territorio.

Sigue las indicaciones de guías, señalética y personal, asegurando tu seguridad y la del medio ambiente.

Lleva equipamiento adecuado para cada estación, cuidando tu integridad y evitando situaciones de riesgo.

Planifica tu visita con responsabilidad: revisa el clima, lleva equipo adecuado, mantén comunicación activa y respeta siempre tu propio nivel de experiencia. Una buena preparación reduce riesgos y garantiza disfrutar el territorio de manera segura.

PATRIMONIO GEOLÓGICO

Las formaciones geológicas cuentan millones de años de historia; cuidarlas, observar sin alterar y recorrer solo por rutas habilitadas asegura que este patrimonio único siga siendo un aula natural para todos.

Aprecia las formaciones rocosas tal como están, sin moverlas ni intervenirlas, para que mantengan su valor científico y educativo.

Valora el “tiempo profundo” del territorio, reconociendo que cada roca y forma es resultado de miles o millones de años de evolución  y que su destrucción es irreparable. 

Revisa y fotografía los afloramientos sin tocarlos, permitiendo que sigan siendo una ventana intacta al pasado.

Camina siempre por senderos y miradores habilitados, ayudando a evitar erosión o daños en zonas frágiles.

Utiliza solo caminos autorizados para vehículos, protegiendo el relieve y la vegetación asociada.

Observa las estructuras geológicas desde una distancia segura, sobre todo aquellas frágiles o con riesgo de desprendimiento.

Valora el “tiempo profundo” del territorio, reconociendo que cada roca y forma es resultado de miles o millones de años de evolución  y que su destrucción es irreparable. 

PATRIMONIO CULTURAL

Las expresiones culturales y vestigios arqueológicos del territorio son irremplazables; actuar con respeto y sin intervenirlos permite que sigan siendo una fuente de conocimiento y memoria para las futuras generaciones.

Contempla los sitios culturales sin intervenirlos, permitiendo que sigan siendo fuente de conocimiento para la ciencia y las futuras generaciones.

Aprecia los petroglifos, aleros y restos culturales sin tocarlos ni moverlos, preservando su contexto original.

Notifica al geoparque si encuentras un hallazgo, para que especialistas puedan documentarlo adecuadamente. Procura no tocarlo ni moverlo de su lugar original, ya que incluso la disposición de las piezas revelan claves del pasado.

Respeta expresiones culturales vigentes, como la actividad arriera, entendiendo que forman parte del carácter vivo del territorio.

Observa con respeto las prácticas y espacios usados por comunidades locales, reconociendo su vínculo profundo con la cordillera.

PATRIMONIO BIOLÓGICO

Los ecosistemas de la cordillera maulina son frágiles y diversos; cada acción responsable contribuye a proteger la flora, fauna y aguas que sostienen la vida en este territorio.

Desplázate por senderos marcados, permitiendo que la vegetación se regenere y los suelos se mantengan estables.

Lleva contigo todos tus residuos, manteniendo los ecosistemas limpios y saludables. Incluso si hay basureros, intenta no usarlos y llevarte todo, ya que generalmente estos se transforman en microbasurales.

Utiliza sistemas portátiles para tus necesidades (como “cacatubo”) en lugares sin baños habilitados, cuidando los cursos de agua.

Observa flora y fauna a distancia, promoviendo comportamientos naturales y evitando el estrés en las especies.

Mantén alimentos siempre guardados, para evitar que animales se acostumbren a comida humana. No alimentes animales silvestres, no les estás haciendo un favor, si no todo lo contrario.

Disfruta del paisaje en silencio, permitiendo que la fauna mantenga su ritmo natural y que otros visitantes vivan la experiencia del lugar.

Cuida humedales, vegas y bordes de lagunas, ya que son ecosistemas muy delicados y esenciales para muchas especies..

Utiliza productos biodegradables y evita jabones en ríos y lagos, para mantener las aguas limpias.

Cada visita es una oportunidad para proteger, aprender y honrar este territorio único; tu compromiso hace posible que Pillanmapu siga vivo y resguardado para las futuras generaciones.

¡GRACIAS!