GEOPARQUES UNESCO
¿QUÉ SON LOS GEOPARQUES MUNDIALES DE LA UNESCO?
Los Geoparques Mundiales de la UNESCO son territorios únicos que contienen un patrimonio geológico de relevancia internacional y que se gestionan bajo un modelo de desarrollo sostenible reconocido globalmente. De acuerdo con la definición oficial de UNESCO, estos territorios integran conservación, educación y geoturismo para fortalecer el vínculo entre las comunidades y su entorno natural y cultural.
En términos prácticos, un geoparque es un modelo de gestión territorial que pone en valor su patrimonio —geológico, biológico y cultural— y lo utiliza como motor para promover turismo sostenible, investigación científica, educación, desarrollo local y conservación. Todo esto se construye a través de un trabajo colaborativo con comunidades locales, instituciones públicas, academia y sector privado, generando beneficios reales tanto para las personas como para el territorio que habitan.
Preguntas frecuentes sobre los Geoparques Mundiales de la UNESCO
No. Un Geoparque Mundial de la UNESCO no es un área protegida, y por lo tanto no equivale a un Parque o Reserva Nacional.
Los Parques y Reservas Nacionales son figuras de conservación definidas y administradas por el Estado de Chile (CONAF) bajo un enfoque de protección estricta, donde el territorio está delimitado y la mayoría de las actividades económicas no están permitidas, excepto el turismo regulado.
En cambio, un Geoparque Mundial de la UNESCO es un modelo de gestión territorial aplicado a un territorio extenso, habitado y con múltiples usos: agricultura, ganadería, turismo, educación, ciencia, entre otros. Su objetivo no es prohibir actividades, sino promover el desarrollo sostenible a partir de la puesta en valor del patrimonio geológico, biológico y cultural.
A diferencia de un parque cerrado, los Geoparques funcionan mediante una gestión participativa, donde comunidades locales, instituciones públicas, academia y sector privado trabajan juntos para conservar el territorio, fortalecer la identidad local y fomentar el uso responsable del paisaje.
El resultado es un territorio vivo, donde las personas son protagonistas y no visitantes externos.
No. Los Geoparques no tienen una entrada general ni funcionan como un recinto cerrado, ya que abarcan territorios muy amplios donde viven comunidades, existen rutas públicas, áreas productivas, pueblos, caminos y también zonas protegidas administradas por otros organismos.
Un Geoparque no cobra por “entrar”, porque no es un parque con límites cercados ni un área donde se restrinjan las actividades humanas. Es un modelo de gestión territorial, donde diversos actores (comunidades locales, instituciones públicas, academia, sector privado) trabajan en conjunto para resguardar el patrimonio y promover un desarrollo sostenible.
Dicho esto, algunos lugares dentro del geoparque sí pueden tener cobros propios, como reservas nacionales administradas por CONAF o parques privados. Estos pagos no son del geoparque: pertenecen a los administradores de cada sitio o servicio específico.
El objetivo del geoparque no es eliminar actividades, sino coordinar, educar y promover buenas prácticas para que el uso del territorio productivo, turístico y cultural, promueva la puesta en valor del patrimonio y de sus comunidades.
No. Los Geoparques no son figuras de conservación establecidas por la ley chilena. A diferencia de Parques o Reservas Nacionales no cuentan con un marco jurídico propio dentro del país.
En lugar de operar bajo una legislación de protección estricta, los Geoparques funcionan mediante un modelo de gestión territorial voluntario, reconocido internacionalmente por la UNESCO y basado en la colaboración entre comunidades locales, instituciones públicas, academia y sector privado.
Su estrategia de conservación es distinta:
En vez de prohibir actividades, buscan poner en valor el patrimonio natural y cultural a través de la educación, la ciencia y el turismo sostenible. Este enfoque genera una resignificación del territorio, donde las comunidades comprenden que pueden vivir con y del paisaje de manera responsable, impulsando un desarrollo local sostenible que protege el patrimonio al mismo tiempo que crea oportunidades.
No. Un Geoparque Mundial UNESCO no prohíbe actividades productivas, incluida la minería. A diferencia de un Parque o Reserva Nacional, un geoparque no es un área protegida legal ni una figura de conservación estricta. Es un modelo de gestión territorial que convive con actividades humanas diversas: agricultura, ganadería, turismo, caminos, pueblos, e incluso minería cuando existe en el territorio.
La clave está en cómo se llevan a cabo estas actividades. Los geoparques trabajan para articular a los distintos actores del territorio con el fin de resguardar el patrimonio natural y cultural, promover buenas prácticas y velar por que cualquier actividad productiva promueva la puesta en valor del patrimonio y de sus comunidades.
UNESCO establece que el patrimonio geológico de valor internacional debe ser protegido, y que las actividades dentro del geoparque deben alinearse con un desarrollo sostenible. Esto no significa prohibir industrias, sino coordinar, educar y promover estándares responsables que permitan compatibilizar producción, conservación y bienestar comunitario.
Porque este territorio reúne una combinación excepcional de valores naturales y culturales que no se encuentran en ninguna otra parte del país. Aquí conviven complejos volcánicos activos como la Laguna del Maule, mesetas de ignimbrita únicas como El Enladrillado, glaciares relictos, lagunas altoandinas y formaciones volcánicas de relevancia internacional. A esta riqueza geológica se suma una biodiversidad singular marcada por la transición entre ecosistemas mediterráneos y templado lluviosos, junto a un patrimonio cultural profundo que va desde ocupaciones humanas milenarias hasta la vigente cultura arriera.
El modelo de Geoparque Mundial UNESCO permite gestionar este territorio de manera sostenible, articulando ciencia, educación, turismo responsable y la participación de sus habitantes. En un escenario donde la presión humana crece (turismo no regulado, erosión del patrimonio, falta de educación ambiental) el geoparque ofrece una respuesta concreta: ordenar, conservar, poner en valor y generar oportunidades reales para las comunidades locales sin excluirlas del territorio.
En síntesis, hacer un Geoparque en los Andes del Maule significa proteger un patrimonio único, mejorar la gestión del territorio y construir un desarrollo sostenible basado en identidad, conocimiento y colaboración.