Un Oasis en las Alturas

Flora y Vegetación del Paso Pehuenche.

Flora

Laguna del Maule

Biodiversidad

por Joao de la Cruz

Joao es especialista en flora oriundo de Molina, Región del Maule. Ha trabajado en numerosos estudios de flora en todo Chile, incluyendo un inventario de flora de la cordillera maulina que realizó la Fundación Geoparque Pillanmapu durante el año 2023.  

11 de diciembre, 2025

La cordillera de los Andes en la Región del Maule, específicamente en el sector comprendido por el complejo volcánico Laguna del Maule y la ruta internacional Paso Pehuenche, constituye un laboratorio natural de incalculable valor biológico. Al ascender por sobre los 2.000 metros sobre el nivel del mar, el visitante deja atrás el bosque esclerófilo y caducifolio del valle central para adentrarse en un ecosistema dominado por las arenas de origen volcánico, el viento y una vegetación que ha perfeccionado el arte de la supervivencia: la Estepa altoandina.

Típico paisaje de la estepa altoandina maulina. Joao de la Cruz.

Adaptación al Límite

El entorno de la Laguna del Maule se caracteriza por condiciones climáticas extremas. Inviernos cubiertos por metros de nieve, veranos con alta radiación solar ultravioleta, fuertes vientos y suelos de origen volcánico (piedra pómez y riolita) con baja retención de humedad. En respuesta a estos factores estresantes, la flora ha desarrollado adaptaciones morfológicas y fisiológicas notables.

La vegetación predominante es de porte bajo, raramente superando los 50 centímetros de altura. Esta arquitectura vegetal cumple una doble función: evitar el daño mecánico del viento y aprovechar el calor irradiado por el suelo durante el día.


Estrategias de Supervivencia:

  1. Hábito en cojinetes: Plantas que crecen compactas y pegadas al suelo para conservar temperatura y humedad en su interior.
  2. Pubescencia: Muchas hojas están cubiertas de finos “pelos” o tomentos blanquecinos, que reflejan la radiación solar excesiva y reducen la pérdida de agua.
  3. Sistemas radiculares profundos: Raíces extensas capaces de anclar la planta en sustratos inestables y buscar agua en las capas profundas del suelo volcánico.

 

Calceolaria arachnoidea ssp. arachnoidea con sus “pelos” blanquecinos que reducen la radiación. Joao de la Cruz.

Azorella prolifera. Una de las ocho especies que conforman el grupo de las “llaretas”, con su hábito de cojinetes. Joao de la Cruz.

Composición Florística: Las Protagonistas de la Estepa

La flora de este sector se clasifica mayoritariamente dentro del Piso andino superior. A continuación, se detallan los grupos y especies más relevantes que el visitante podrá observar.

1. Las gramíneas y el “Coirón”

El elemento visualmente dominante en las laderas es el Coirón. No se trata de una sola especie, sino de un grupo de gramíneas de los géneros Festuca, Pappostipa y Stipa. Estas plantas forman matas cespitosas (que forman césped), de hojas duras y punzantes.

  • Valor ecológico: Son los ingenieros del ecosistema. Sus raíces fijan el suelo, evitando la erosión eólica e hídrica, y actúan como nodrizas, permitiendo que otras especies más delicadas germinen al amparo de su sombra y protección.

Paisaje dominado por coirones. De fondo el volcán Campanario. Joao de la Cruz.

2. Arbustos bajos y rastreros

Entre los roqueríos destacan arbustos de la familia Fabaceae (leguminosas) y Asteraceae (compuestas).

  • Adesmia (Adesmia aspera, Adesmia volckmanii, Adesmia emarginata): Conocidas vulgarmente como “Paramelas”. Son arbustos espinosos de flores amarillas. Poseen una importancia crítica al fijar nitrógeno atmosférico en el suelo, enriqueciendo un sustrato volcánico que de por sí es pobre en nutrientes.
  • Chuquiraga (Chuquiraga oppositifolia): Inconfundible por sus flores de color amarillo-anaranjado intenso y sus hojas duras terminadas en una espina. Es una especie emblemática de la cordillera maulina.



3. Las joyas de la altura: Las violas.

Quizás el hallazgo más fascinante para el observador atento son las Violas rosuladas (Viola de la sección Andinium). A diferencia de las violetas de jardín, estas plantas han evolucionado para mimetizarse con el entorno rocoso. Sus hojas se disponen en rosetas concéntricas, a menudo con colores grisáceos o marrones que las hacen invisibles al ojo inexperto (fenómeno conocido como cripsis).

Observación: Se encuentran a menudo en acarreos de piedra suelta. Son consideradas especies de alto valor ornamental y científico, siendo indicadores de la salud del ecosistema andino.

Viola turritella. Joao de la Cruz.

Viola congesta. Joao de la Cruz.

4. Cactáceas de nieve

Es común la creencia de que los cactus son exclusivos de desiertos calurosos. Sin embargo, en el Paso Pehuenche habita el género Austrocactus (Austrocactus philippi). Estos cactus de forma cilíndrica y espinas ganchudas pasan gran parte del invierno bajo la nieve. Su capacidad de tolerar el congelamiento es una maravilla fisiológica.

Usos Tradicionales y Etnobotánica

La flora altoandina no solo posee valor ecológico, sino que ha sido parte integral de la cultura de arrieros, pehuenches y comunidades locales durante siglos. El conocimiento de sus propiedades se ha transmitido generacionalmente.

Uso Medicinal

  • Pingo-Pingo (Ephedra chilensis): Un arbusto gimnosperma de tallos verdes y articulados, sin hojas aparentes. Tradicionalmente, la infusión de sus tallos se utiliza como diurético y “limpiador” de las vías urinarias y la vejiga. También se le atribuyen propiedades estimulantes.
  • Bailahuén (Haplopappus sp.): Aunque más común en cotas medias, variedades de altura de este género se utilizan por sus reconocidas propiedades digestivas, hepáticas y como antiséptico para heridas.
  • Hierba de la plata (Equisetum bogotense): Utilizada tradicionalmente como hemostático (para detener sangrados) y diurético.
  • Paramela (Adesmia ssp.): Utilizada como depurante del sistema digestivo, idealmente antes de comer carnes, utilizada junto al mate.

Uso Combustible

Históricamente, especies que forman cojines duros o arbustos leñosos (como la Adesmia o la Llareta) fueron utilizadas como combustible por los arrieros para cocinar y calentarse en las frías noches cordilleranas.

Advertencia de Conservación: Hoy en día, está estrictamente prohibido y desaconsejado arrancar estas plantas para hacer fuego. Su tasa de crecimiento es extremadamente lenta (milímetros por año), y la destrucción de una llareta (Azorella sp.)  puede significar la pérdida de siglos de crecimiento.

Endemismo y Singularidad Biogeográfica

El sector de Laguna del Maule se encuentra en una zona de transición vegetacional. Aquí confluyen elementos de la flora del norte (Región mediterránea) con elementos de la flora patagónica y altoandina austral.

Es posible encontrar especies del género Nassauvia, plantas en cojín que parecen rocas verdes y blandas, con flores blancas pequeñas y perfumadas. Algunas especies de este género son endémicas de los Andes del Sur, lo que significa que no se encuentran en ningún otro lugar del planeta. Así mismo se encuentran presentes algunos endemismos propios de la alta cordillera maulina, como son Calceolaria pallida, Calceolaria williamsii o Phycella maulensis. Su presencia es vital para los polinizadores de altura, como abejas nativas y mariposas adaptadas al frío.

Calceolaria pallida. Joao de la Cruz.

Calceolaria williamsii. Joao de la Cruz.

Una Inspiración para el Visitante

La vegetación del Paso Pehuenche y la Laguna del Maule es un testimonio de resiliencia. No es un paisaje desolado, sino un ecosistema vasto, vibrante, que opera a un ritmo diferente, lento y persistente.

Para quien visita la zona, la recomendación es la contemplación respetuosa. Estas especies enfrentan un equilibrio precario; el pisoteo fuera de senderos, la extracción de “recuerdos” o la conducción de vehículos 4×4 sobre la estepa causan daños irreparables en suelos que tardan décadas en regenerarse.

Admirar una Viola camuflada entre las rocas volcánicas, maravillarse con las flores de Cobre (Erythranthe sp.) en las aguas de sus vegas andinas, o reconocer el aroma de una Adesmia es conectar con la historia geológica y biológica de los Andes. Es responsabilidad de todos preservar este patrimonio natural para que continúe floreciendo en las alturas.

Erythranthe cuprea, una especie que contrasta con las aguas de las vertientes andinas y el verde de la vegetación de las vegas. Joao de la Cruz.

Humedal altoandino o “vega” en el Paso Pehuenche. Joao de la Cruz.

2 respuestas

  1. Muchas felicidades por tan hermoso trabajo, gracias por resaltar y preocuparse por nuestra región del Maule- Paso Pehuenche. Muchas gracias.

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2 respuestas

  1. Muchas felicidades por tan hermoso trabajo, gracias por resaltar y preocuparse por nuestra región del Maule- Paso Pehuenche. Muchas gracias.

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